La ruta circular que conecta los senderos South Kaibab y Bright Angel, en el Gran Cañón del Colorado, está considerada con toda justicia como uno de los trekkings más bellos del planeta.
Aún así, de las multitudes que visitan el South Rim del Gran Cañón son solo unos pocos los valientes que deciden adentrarse en las profundidades del Gran Cañón para hacer este trekking inmenso y majestuoso. No les culpo, porque la ruta no es ninguna tontería: se descienden casi 1.500 metros desde el inicio del sendero hasta el río Colorado, para luego volver a subirlos. Es decir, prácticamente 3.000 metros de desnivel acumulado y casi 26 Km de distancia en una sola jornada.
Lo tenía marcado en la agenda como punto álgido de mi viaje por la Meseta del Colorado, y superó absolutamente todas las expectativas: es uno de los trekkings más duros y exigentes que he hecho nunca, pero indudablemente, también uno de los mejores.

La longitud y dureza del trek exige madrugar, y eso es lo que hago a las 6AM, considerando además que hago noche en la cercana ciudad de Williams. Llego al Parque Nacional a las 7 y aparco en el Parking 1, al lado del centro de visitantes del Gran Cañón, para coger el bus gratuito de la línea naranja, que me dejará justo en el South Kaibab Trailhead.
Un cartel explicativo de la ruta me previene de intentar realizar el descenso hasta el río y volver a subir en una sola jornada, así como comprobar la previsión meteorológica y aprovisionarme de la suficiente comida y agua. El consejo y recomendación no está de más: son mucho los que han sufrido las nefastas consecuencias de no tomarse en serio un trekking tan exigente como este.
El inicio del sendero South Kaibab va serpenteando por un camino escalonado, muy bien conservado, a través de una de las muchas grietas que se desprenden del cañón principal, en un desfiladero que se va abriendo rápidamente y que va ofreciendo mejores vistas conforme bajamos. Una de las primeras vistas reseñables es la del Ooh-Aah Point, mirador al que se llega con apenas 1,4 Km recorridos, y que los rangers suelen recomendar como punto para darse media vuelta para hikers ocasionales (aka domingueros).
Pero aunque la vista desde el Ooh-Aah Point es fantástica, sería una pena perderse la que va regalando el South Kaibab a medida que seguimos bajando. Y es que el cañón sigue abriéndose, revelando su grandeza y enormidad de paredes, grietas y rocas de varias capas de colores, que en conjunción con la suave luz matutina ofrecen un auténtico espectáculo para los ojos. Cedar Ridge (2,4 Km) supone otro turn-around que los rangers recomiendan para primerizos, y la vista aquí ya es una buena recompensa al esfuerzo dedicado hasta ahora.

Pero a mí me queda aún mucha ruta por delante, así que no me detengo más que para echar un par de fotos y caminar otros dos kilómetros y medio hasta Skeleton Point (4,8 Km), último mirador en el que, desde el Parque Nacional, se recomienda darse la vuelta para excursiones de un día. Son 640 metros de descenso hasta este punto, y la recompensa es una de las mejores vistas del Gran Cañón, con una panorámica excelsa del Tonto Plateau y, un poco más adelante, la primera vista que tendremos del río Colorado.
La mayoría de hikers se han dado la vuelta ya en Skeleton Point o en Cedar Ridge, así que desciendo otra hora más casi en práctica soledad, a través de uno de los escenarios naturales más impresionantes que he visto en mi vida. Solo me cruzo con otra mujer en el punto de descanso de tipoff (7,2 Km), ya muy cerca del río Colorado. Se sorprende cuando le digo que estoy haciendo el loop South Kaibab-Bright Angel, aunque la ruta que está haciendo ella tampoco está nada mal: justo por aquí pasa el Tonto Trail, un larguísimo sendero de 110 km que atraviesa buena parte del Gran Cañón, y que toma su nombre por el Tonto Plateau, una gran meseta que es justamente en la que me encuentro ahora.
Cogiendo el Tonto Trail desde este punto y en dirección oeste podemos enganchar después con el Bright Angel, siendo este un «atajo» y una buena alternativa para quien quiera hacer una espectacular ruta circular sin tener que descender del todo hasta el río Colorado, ahorrando así una buena parte del camino.
Pero claro, entonces te perderías lo mejor del trekking: este tramo desde el Tonto Plateau hasta el río Colorado es un espectáculo inenarrable. No hay palabras que describan con precisión la emoción de aproximarse a un río mítico como el Colorado, rodeado de paredes de surrealista grandeza que te van engullendo a medida que desciendes hacia el río. La sensación de pequeñez ante la obra magna que la naturaleza ha compuesto aquí es apabullante.
A medida que desciendes el South Kaibab el Gran Cañón te va engullendo, y la sensación de pequeñez ante la obra magna que ha compuesto aquí la naturaleza es apabullante.
En el descenso se ha ido dejando ver también el Black Bridge -también conocido como Kaibab Suspension Bridge- el primero de los puentes que permite cruzar el río. Una gruta excavada en la roca deja paso al puente al otro lado, y este es otro momento cumbre de la ruta, pues anuncia la llegada al fondo del cañón. Ya estamos en el río Colorado.
Poco después de cruzar el puente se vislumbra una pequeña playa que utilizan las agencias de aventura que organizan los raftings por el Gran Cañón para hacer una parada. También es un buen lugar para darse el gustazo de darse un chapuzón en el río, sin alejarse lo más mínimo de la orilla, eso sí, tal como avisan algunos carteles, para evitar ser arrastrados por la corriente del río.
Me relajo lo justo, porque aún queda mucha tralla y mucho camino por delante. Al reanudar la marcha llego a la intersección con el North Kaibab Trail (10,9 Km), sendero que recorrí -en parte- unos días antes. Si continuase por este sendero en dirección norte haría el Rim to Rim, otro trekking espectacular que va de un borde al otro del Gran Cañón, si bien también más largo y que requiere de mayor planificación.
Dejo el mítico Phantom Ranch a mi derecha y continuo por un sendero que va ahora llaneando paralelo por la orilla derecha del río Colorado; un tramo precioso que también sirve para cargar fuerzas ante lo que viene. Otro puente, el Silver Bridge, o Bright Angel Suspension Bridge, nos permite cruzar de nuevo a la orilla izquierda, y al poco llegamos al River Resthouse (13,3 Km), caseta con baños y teléfono de emergencia. A partir de ahora el sendero va suavemente enfilando el camino de subida al South Rim.
Este primer tramo de ascenso por el Bright Angel Trail es precioso aunque duro. Por suerte, el cañón por el que discurre está más «encajonado», hay más sombra, agua y vegetación, gracias a que este sendero resigue prácticamente en su totalidad el Garden Creek. Esta es una de las ventajas de hacer la ruta circular en este sentido, ya que el Bright Angel Trail nos ofrece más sombra y agua en las horas centrales del día.
Al poco se llega a los Havasupai Gardens (18,7 Km) -puede que también los encuentres llamados como Indian Garden- un vergel en medio del Cañón con baños, una fuente, una zona de acampada y un puesto para los rangers del Parque Nacional; zona ideal para hacer un alto y comer. Puede que te pase como a mí y comas acompañado de un grupo de insistentes ardillas; ya verás en la zona carteles que prohíben darles de comer.
Reanudo la marcha desde Indian Garden por un sendero que va ganando altura hasta el Three Mile Resthouse (21,1 Km) refugio con puesto de socorro y fuente que recibe este nombre por estar a una distancia de 3 millas desde el inicio del sendero Bright Angel en el South Rim, o lo que es lo mismo, me quedan 4,8 Km para finalizar la ruta.
Da la casualidad que justo en este punto me encuentro con la mujer que estaba recorriendo el Tonto Trail, y a partir de aquí camino con cada vez más gente, señal inequívoca de que estoy cerca del South Rim y próximo a terminar la ruta. Un segundo refugio parecido, el Mile-And-A-Half Resthouse (23,5 Km) me avisa que ya es solo una milla y media lo que me queda de trekking, pero el sendero se ha ido enfilando decididamente cuesta arriba. Todo este tramo hasta el final es el más duro de todo el treking: el cansancio se empieza a acumular y el desnivel de esta parte es considerable.
Las interminables S que el sendero ha ido trazando para sortear los últimos 200 metros de desnivel empiezan a suavizarse al llegar al Lower Tunnel (24,3 Km), ya casi a tocar del borde del cañón. Ya se oye el sonido del tren histórico que llega al South Rim y el ruido de ir y venir de gentes, autobuses y coches. He llegado al Bright Angel Trailhead, después de haber caminado un total de 25,9 Km.

Ya solo me queda esperar en la parada que hay justo enfrente del Trailhead de Bright Angel al autobús lanzadera de la línea azul, que es el que me dejará en el parking 1 donde tengo el coche. Tendré que esperar una media hora por la cola que se ha formado de la cantidad tremenda de gente que hay -y eso que es Octubre ¿cómo debe ser esto en Julio y Agosto?- pero la espera me da tiempo para reposar las emociones de esta ruta épica, bella hasta la extenuación y absolutamente gloriosa, cuyo recuerdo mantendré en mi memoria hasta el mismo día que me muera.














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