El borde norte del Gran Cañón no tiene absolutamente nada que envidiarle al borde sur en cuanto a espectacularidad y belleza, y sin embargo, el North Rim recibe apenas un 10% del total de visitantes de todo el parque. Incluso el West Rim recibe más turistas, algo que para mí resulta del todo incomprensible.
El South Rim tiene una ventaja evidente: un acceso más fácil y directo por carretera, más infraestructura, más servicios y alojamientos. Pero no creo que esto sea motivo suficiente para pasar de largo, más bien es un acicate para visitarlo: el North Rim ofrece una experiencia mucho más tranquila, más solitaria, más salvaje.
Su paisaje también contrasta mucho con el del resto del Gran Cañón, hecho sorprendente teniendo en cuenta la poca distancia entre ambos bordes. El borde norte queda, de media, a unos 300 metros más de altitud, por lo que paisaje es más verde, hay más agua y vegetación.

Bright Angel Point
Siendo cierto que el South Rim concentra la mayoría de miradores del Gran Cañón, casi todos ellos además con un cómodo acceso en coche, el North Rim tiene también algunos de ellos, y bastante espectaculares. El más popular es el Bright Angel Point.
Se llega a través de un corto sendero pavimentado de 800 metros de longitud, que sale justo detrás del centro de visitantes, cerca del lodge del North Rim. No tiene ninguna complicación técnica, y en apenas 15 minutos te plantas en un mirador con una vista impresionante de los cañones de Roaring Springs, Transept y Bright Angel. También se divisa el South Rim, que se encuentra a unos 17 kilómetros de aquí.
El madrugón que me di aquel día, levantándome a las 4 de la mañana para llegar al mirador al amanecer, es de los que merecen la pena. A pesar de la neblina provocada por la quema controlada que se estaba llevando a cabo en la zona de Cape Royal esos días, la vista es gloriosa. Es, además, mi primera toma de contacto con el Gran Cañón, lugar que llevaba toda mi vida queriendo visitar. La emoción de aquel momento la recordaré toda mi vida.
North Kaibab Trail
La idea de estar en Bright Angel Point bien temprano no era solo para fotografiarlo con buena luz, sino también ir con tiempo para acometer el trekking más popular de este lado del Gran Cañón, el North Kaibab Trail, sendero que desciende 1730 metros a lo largo del cañón de Roaring Springs, en unos 22,5 km hasta Bright Angel Campground, junto al río Colorado, donde confluyen los recorridos que llegan desde el North y el South Rim. Hacerlo entero es una locura; mi idea es simplemente descender el sendero y dar media vuelta al medio día o cuando las piernas empiecen a flaquear, lo que llegue primero.
El trekking comienza en un precioso bosque de abetos, álamos, helechos y flores silvestres que recuerda más a un paisaje canadiense que a uno desértico como el que se supone que estamos, algo que da buena cuenta de la increíble variedad de ecosistemas presentes en el Gran Cañón. Esta vegetación exhuberante aguanta hasta llegar al primer mirador, Coconino Overlook, a tan solo 1,1 Km desde el inicio de la ruta.
A partir de aquí el paisaje va cambiando poco a poco y el desierto va ganando terreno, los árboles van desapareciendo y las temperaturas son cada vez más altas (en el Gran Cañón hace siempre más calor en el fondo del cañón que en los bordes superiores). El sendero pasa después por el pequeño puente excavado en la roca de Supai Tunnel (2.5 Km), donde hay una caseta con baños y una fuente con agua potable de mediados de mayo a mediados de octubre.
Desde el parque aconsejan no ir más allá de Redwall Bridge (4,2 Km) para hikes de un día, pero a mí esto me ha sabido a poco, así que sigo un poco más. En Roaring Spring Junction (7,6 Km) las paredes del cañón emanan agua -literalmente- formando el arroyo de Bright Angel Creek, que desembocará después en el río Colorado. El manantial es tan potente que de aquí es donde se recoge el agua para abastecer a todo el South Rim, a través de unas tuberías soterradas que se instalaron entre 1965 y 1970.

Ahora estoy en el Cañón de Bright Angel Prosigo el camino hasta un área de descanso llamada Manzanita Rest (8,4 Km), con bancos y mesas instalados bajo la sombra de los árboles, agua potable, baños y acceso al arroyo de Bright Angel, donde pongo los pies en remojo.
El sendero sigue transitando cañón abajo, en dirección sur buscando la confluencia con el río Colorado y, más allá, con los senderos de South Kaibab y Bright Angel, senderos que caminaré en unos días. En algún momento se me pasa por la cabeza seguir un poco más, hasta Cottonwood, pero la prudencia me recomienda volver, y lo hago exactamente por el mismo camino de ida.

Reconozco que la vuelta se hace dura: toca remontar los 1.100 metros que he descendido para llegar a Manzanita Rest, pero ahora con las rodillas castigadas del descenso. Una de las particularidades de hacer trekking en el Gran Cañón es que las rutas no siguen el perfil habitual de ascenso-descenso sino lo contrario, y esto es algo a tener en cuenta al valorar la dificultad y el riesgo de las caminatas.
Recuerdo haber llegado a Manzanita Rest a las 10.40, descansar veinte minutos y reanudar la marcha a eso de las 11.00, estando de vuelta en el área de visitantes del North Rim a las 14.00, unas tres horas para volver que se hicieron muy duras, más en un último tramo que, con el calor del medio día, se hizo realmente agotador.
Carretera escénica hacia Cape Royal
Una buena forma de despedir la jornada en el North Rim es conducir por la carretera escénica de Cape Royal. Esta carretera tiene algunos miradores que bien valen la pena, como los de Point Imperial, Vista Encantada y Roosevelt Point. El de Cape Royal, ya al final de la carretera, es famoso por su atardecer, por eso encaja muy bien dejar esto para después del trekking y concluir el día a lo grande.
Mi gozo en un pozo. Lamentablemente, el humo causado por los incendios provocados de aquellos días (y que puedes ver en mis fotos) obligó a los rangers a cortar la carretera y tuve que quedarme con las ganas. En condiciones normales la carretera está abierta de mediados de mayo a octubre -en los meses invernales queda cerrada, al igual que los servicios del North Rim- y pueden circular todo tipo de vehículos, excepto los que superen los 7 metros.
Esta carretera se toma en un desvío a mano derecha -circulando hacia el norte- que está poco antes de la salida del Parque Nacional. Desde el inicio de la carretera y hasta Cape Royal son 37 Km, que tardan en recorrerse 45 minutos en coche; ten esto en cuenta para la vuelta si has venido a Cape Royal para ver el atardecer, sobre todo si debes conducir de noche para llegar a tu alojamiento.
Puede ser de tu interés saber que hay también varios trails de muy corta duración a lo largo de esta carretera, como el Ken Patrick Trail o el Cape Final Trail, sin ninguna complicación y aptos para cualquier persona, que pueden ser una muy buena opción para ir estirando las piernas, y más si no habéis hecho por la mañana el North Kaibab.









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